Síganos en nuestro recorrido por la calle Mercaderes, una de las más viejas y más concurridas calles de La Habana Vieja. Estrecha, adoquinada y libre de coches, conserva su estilo colonial español. Debe su nombre a la cantidad de tiendas de tejidos finos, plata, oro y otras mercancías que los habaneros consumían en el siglo XVIII. Aún hoy sigue siendo una de las principales calles de compras de La Habana.

Recorrerla será como viajar a La Habana de hace cuatro siglos atrás. Viniendo desde el Malecón habanero, Mercaderes inicia en los alrededores de la Catedral de la Habana y termina en la calle Muralla, uniendo así la Plaza de la Catedral con la Plaza Vieja. Al cruzar la calle Empedrado veremos el impresionante Mural de las personalidades cubanas de los Siglos XIV al XIX. En la esquina de la calle Obispo, nos espera el célebre hotel Ambos Mundos, estancia preferida de Ernest Hemingway. Unos pasos adelante descubriremos la Casa de Marco Polo: El camino de las especies y luego la Maqueta de La Habana, una réplica de la ciudad a escala. Seguimos con la Casa del Tabaco y la perfumería Habana 1791.

A nuestro paso alternan numerosas tiendas, restaurantes y museos. Quedaremos impresionados por las bellas fachadas de la Casa Museo Simón Bolívar, Casa del Marqués de Arcos, Casa de Francisco Aguilera, todos antiguos palacios domésticos. Para nuestro paladar: el café El Taberna (el más antiguo de la ciudad) y el Museo del Chocolate. En el Mesón de la Flota disfrutaremos de la coctelería y comida cubana e internacional, acompañada por el baile flamenco. Al final del recorrido nos tropezaremos con la Plaza Vieja, y en ella la Cámara Oscura, para contemplar La Habana desde las alturas.

Para visitas: Desde Catedral de La Habana hasta la calle Muralla, Habana Vieja, La Habana (“23.14126, -82.35123”). Free access daily.

por: Leunam Rodríguez