Con 699 metros sobre el nivel del mar y cerca de 840 hectáreas de superficie se alza, en el corazón de la Sierra del Rosario, el Pan de Guajaibón, mayor elevación del occidente cubano.

Conocido como “el techo de Occidente”, la montaña cuenta con paredones calizos casi verticales, coronados por una cumbre redondeada que ofrece excelentes vistas de la cordillera de Guaniguanico.

El Pan de Guajaibón muestra un alto endemismo que lo convierte en un sitio ideal para el senderismo y la observación de aves. Macurijes, almácigos, tocororos, cartacubas y otras especies de la flora y la fauna cubanas, se entremezclan con los afloramientos de rocas metamórficas para deleitar al visitante con un panorama excepcional.

El mogote alberga una gran cantidad de cuevas que rescatan la huella del aborigen cubano, entre las que se destaca la Caverna de los Huesos, donde se han hallado restos de los primeros asentamientos poblacionales de la región.

Leyenda y símbolo de Vueltabajo, la elevación fue escogida por el destacado escritor Cirilo Villaverde como escenario de importantes momentos de su novela Cecilia Valdés, obra cumbre de las letras cubanas.

A pocos kilómetros de este gigante de piedra se encuentran los hoteles Horizontes Soroa, en el Valle de San Vicente, y Moka, en la comunidad Las Terrazas.

Miles de excursionistas se aventuran cada año en la maravillosa experiencia que supone ascender a la cúspide del Pan, seducidos por la pureza del aire, el verde de las montañas y el sueño de sentir en carne propia las raíces más genuinas de la isla caribeña.

por: Victor Manuel Blanco