Una curiosa historia se cierne sobre la comunidad rural de Pan de Azúcar, perteneciente al vueltabajero municipio de Minas de Matahambre.

Allí, junto a los vestigios de un cementerio esclavo del siglo XIX, perduran las ruinas del legendario Cafetal El Carmelo, usado como fachada por el hacendado español Francisco Marty, para la trata negrera.

Según afirman historiadores locales, Marty, quien compró estas tierras en 1855, creó allí un centro de reproducción humana donde los hombres eran apareados con las mujeres más jóvenes y saludables.

Cuando los jóvenes esclavos alcanzaban la edad adecuada los preparaba en un oficio y luego los vendía como mano de obra especializada, lo que le reportaba grandes beneficios económicos.

Explorado por arqueólogos, espeleólogos y otros estudiosos, en el paraje del municipio Minas de Matahambre, perviven aún partes de la fachada del cementerio, fragmentos de los muros levantados con rocas de la zona, entre otras huellas del esclavismo, la plantación y el procesamiento del cafeto.

Perteneciente al Parque Nacional Viñales, la zona es hoy un incipiente destino para la práctica del ecoturismo, no solo por sus atractivos históricos sino por su exuberante geografía donde las grutas con evidencias del fenómeno del cimarronaje, los abundantes ríos y la exuberante vegetación, tienen protagonismo.

Unos 200 lugareños habitan este intrincado paraje, hasta donde llegan hoy cientos de visitantes al año, en busca de apreciar de primera mano, la singular historia de la ruta del esclavo en Cuba.

Quien se considere amante de la historia y le seduzca la naturaleza virgen, no podrá abandonar el occidente cubano sin antes adentrarse en la comunidad de Pan de Azúcar, donde historia y naturaleza viven un romance.

Para Visitas: Consejo Popular de Pons, municipio Minas de Matahambre. Pinar del Río

por: Victor Manuel Blanco