La historia debe ser atesorada. Las nuevas generaciones tienen derecho a conocer el pasado. Esa es la labor del Museo de Arte Colonial. Ubicado en la Plaza de la Catedral, en la Habana Vieja, este inmueble fue rescatado de la destrucción. Desde el año 1969 exhibe colecciones de objetos del pasado colonial, todos de incalculable valor.

El edificio en sí mismo es una joya de la arquitectura colonial. Su fachada destaca por la sencillez de sus amplias ventanas, sus balcones y sus tejas criollas. Fue hogar de ilustres personajes desde el año 1622. A partir del siglo XVIII residió en este lugar el Teniente Coronel don Luis Chacón.

En el Museo de Arte Colonial pueden visitarse al menos cuatro salas ambientadas. A nuestro paso encontraremos vajillas, muebles y objetos de los siglos XVIII y XIX. Los diversos diseños y estilos nos dan una pista del lujo que ostentaba la aristocracia del país.

Las diversas salas especializadas se han conformado a partir de un minucioso estudio de las costumbres de la sociedad colonial burguesa cubana. Estas clases sociales dominantes se caracterizaban por imitar las modas europeas. Abundan en el museo la cristalería francesa, objetos de biscuit y vajillas de porcelana europea hechas por encargo.

También pueden apreciarse obras de manufactura cubana en las muestras de arquitectura doméstica. Destacan los portafaroles, verjas y aldabas-tiradores producidos por herreros y orfebres de nuestra Isla. Especial mención requieren los fabulosos y pintorescos vitrales que adornaban las casas coloniales. Otras muestras del trabajo de nuestros artistas son las colecciones de mueblería con armarios, arcones, sillas de brazos, taburetes y muebles de mimbre.

El Museo de Arte Colonial puede ser visitado a diario. Sus puertas se abren ante los visitantes, curiosos, ávidos de conocer la Cuba de antaño.

Para visitas: Plaza de la Catedral, Habana Vieja, La Habana (“23.14058, -82.35156”). Abierto diariamente de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

by: Leunam Rodríguez