Desde el 16 de julio de 1977 la provincia de Artemisa, se precia de albergar el recinto mortuorio de los héroes caídos en el ataque a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de Julio de 1953.

A petición de los familiares de los mártires, el Gobierno del territorio por aquel entonces, aprobó la construcción del Mausoleo que estuvo a cargo de los arquitectos Augusto Rivero, Marcial Díaz y Dolores Espinosa y en cuya inauguración estuvo el comandante en jefe Fidel Castro.

Los nichos con los restos de los combatientes, fueron colocados en paredes semiinclinadas en forma de talud por las que atraviesa la luz, el bullir de la ciudad y en ocasiones la lluvia en singulares cascadas.

Un túnel propone la entrada al recinto, le siguen seis pasos de barro cristalizado cuyo techo negro representa la realidad que vivía Cuba luego del golpe de estado protagonizado por Batista. Ya en el primer paso, los visitantes pueden apreciar cómo se manifestaban los jóvenes contra el gobierno de la época.

El segundo, rinde tributo a los lugares donde se entrenaban y reunían los artemiseños. La Marcha de las Antorchas, en ocasión del centenario del natalicio de José Martí, ocupa el tercer espacio, mientras, en la cuarta y quinta secciones se indica la acción del Movimiento 26 de Julio.

La figura gigante de Martí, autor intelectual del asalto al cuartel Moncada, abarca el sexto.

En 1987 el sitio fue declarado Monumento Nacional. Y en17 de enero de 2000, tras ser sometido a una reparación capital, le nació un nuevo panteón, donde descansarán los restos de quienes intervinieron en las acciones del 26 de julio y disfrutaron del triunfo de la Revolución.

A casi 40 años de su fundación el Mausoleo a los Mártires de Artemisa, sigue siendo el sitio más distintivo de esa ciudad, convertida en capital de la provincia de igual nombre hace seis años.

El visitante que hasta aquí llega, no podrá retraerse de visitar este simbólico sitio, en el que descansan eternamente los cuerpos de parte de la generación que hizo posible el triunfo de la Revolución Cubana en 1959.

por: Victor Manuel Blanco