Un amigo me pregunta un día a donde ir en La Habana en la noche y poder disfrutar de arte joven hecho en Cuba. Ante tal interrogante, enseguida se encendió en mi mente una propuesta: Espacio Altamira. Y es que, si se trata de arte joven contemporáneo, este lugar es la mejor opción.

El Espacio Altamira lo conforma un proyecto generado por un grupo de creadores y el consejo de vecinos, en común acuerdo y sin ánimos de lucro. Posee dos criterios organizacionales a desarrollar, que determinan las líneas de trabajo en las que se embargan: Espacio Altamira como centro de arte y como centro expandido a la comunidad.

En sentido general, Espacio Altamira, persigue como misión: forjar una conexión entre el arte y otras instituciones de la comunidad. Por lo cual entre sus objetivos esta: establecer una provechosa relación entre los creadores y la comunidad, que tribute al enriquecimiento intelectivo de ambos, así como forjar lazos con instituciones cercanas que contribuyan y enriquezcan las posibilidades de expansión del proyecto cultural y motivar la inserción de personal no especializado en actividades que motiven su sensibilidad hacia el arte y la creación.

Exposiciones conjuntas, expo-venta, conferencias especializadas y performances, caracterizan algunas de las actividades que encierra este proyecto. Cuatro artistas: Edel Bordón Mirabal, Yamilé Pardo Menéndez, Aissa Santiso Camiade y Pablo Victor Bordón, utilizan su residencia como estudio-taller, conscientes de la posibilidad de invertir, partiendo de sus poéticas individuales.

Aunque la residencia permanente la confirman estos cuatro artistas de la plástica, en sus proyectos encierran la intervención de otras ramas como: la arquitectura, la música, el baile y el diseño gráfico, aprovechando las ideas de otros artistas jóvenes. Durante la XII Bienal de La Habana el Espacio Altamira o Estudio-taller a-106, estuvo presente, con una amplia muestra de propuestas.

Crear en Cuba es un privilegio para cualquier artista, vivir en ella lo hace más auténtico aun y tener un espacio como este donde además de mostrar este arte, puedes interactuar con el público presente, hace que su obra sea una retroalimentación constante.

Por: Arianna González
Fotos: Eduardo P. Seiglie