Si se llega a la provincia occidental de Pinar del Río encontrará sobre todo algunas plantaciones tabacaleras a ambos lados de la carretera, sin embargo, en la ciudad capital del territorio, también hallará la fábrica de Guayabita del Pinar, uno de los puntos de mayor interés para los visitantes de la región

El centro donde se confecciona el licor fuerte, posee como materia prima fundamental las frutas del arbusto Psidium salutare, bautizada como guayabita por su tamaño pequeño.

Con una exclusividad comprobada y una confección semi artesanal, los trabajadores de la pequeña entidad realizan disímiles funciones como el fregado de las botellas, etiquetado y el almacenamiento y otros procedimientos manuales que le añaden al líquido otros atractivos.

Turistas de Francia, España, Holanda, Alemania y países de américa Latina y Asia recorren el pequeño salón e intercambian y fotografían a los trabajadores de la entidad.

La frutilla endémica de la zona fue combinada con alcohol y azúcar por los pobladores de la región de Vueltabajo, pero fue el emigrante español Lucio Garay Zabala quien con conocimientos vinícolas perfeccionó la fórmula de la bebida y fundó la fábrica en 1892.

Más de 120 años después la Guayabita continúa como símbolo de la región por el exquisito sabor en sus dos variantes: seca y dulce.

En Vueltabajo, como se denomina al territorio más occidental de Cuba, permanece como la única región del país en la que la planta se cosecha con fines industriales y en la que se produce la cotizada bebida.

Desde 1906 la Guayabita del Pinar se registró como licor especial y pasó a llamarse  La Occidental.

La calidad del producto típico lo evidencian los reconocimientos desde las primeras décadas del siglo XX como el Premio de Comercialización en 1906, el Premio de la Feria de La Habana en 1911 y la Medalla en la Feria de Roma en 1924.

por:  Elizabeth Colombe Frias