La Escuela Nacional de Arte (ENA) se viste de gala. Hay graduación en la facultad de Música. Se ve el ir y venir de estudiantes, profesores y padres. Varios alumnos ofrecerán hoy su recital de graduación.

Mientras los estudiantes de otros años continúan su rutina de estudios, los ya casi graduados se alistan. Algunas aulas están vacías. Es día de graduación y nadie quiere perderse el espectáculo. El teatro de la escuela se va llenando de colegas de estudio, amigos, familiares y profesores, todos listos para disfrutar cada pieza musical.

Por fin, todo comienza. Los aspirantes presentan su programa al público. Unos lo dedican a familiares queridos, otros a profesores que los han acompañado y hay quien prefiere dedicarlo al esfuerzo de haber llegado hasta aquí. Suenan las flautas, saxofones y guitarras acompañadas por la estridencia de la batería y la melodía del piano. Unas obras son clásicas, otras tienen un sabor más contemporáneo.

El público aplaude el virtuosismo de estos jóvenes. Saben que hay mucho en juego. Se nota la dedicación, el esmero y el talento. Es el fruto de años de sacrificio. Las notas musicales suenan en el aire con total libertad. Solo falta que los profesores ofrezcan sus apreciaciones. Mientras tanto, aprovechamos para tomarnos la foto. Al final, las calificaciones son altas.

El camino musical de muchos de estos jóvenes tomará otros niveles. Algunos aspirarán a ingresar al Instituto Superior del Arte (ISA) y otros iniciarán carreras musicales individuales. De cualquier modo, aquellos que tomen otros rumbos, de seguro recordarán con agrado este día. Para los que tuvimos el placer de acompañarlos seguirá siendo siempre un gusto oírles tocar con el corazón.

Para visitas: Calle 120 e/ 9 y 13, Cubanacán, Playa (“23.089369; -82.44552)

por: Leunam Rodríguez