Al final del Boulevard de Obispo, entre las calles Tacón y O’Relly, encontrará la más antigua de las plazas coloniales de la Habana Vieja. Es la Plaza de Armas, un cuadrilátero abierto sombreado por árboles y con bancos de piedra, pequeñas fuentes y una escultura de mármol en su centro. Aquí se combina el estilo de las plazas medievales con lo más auténtico de la modernidad cubana. El ir y venir constante de turistas y nacionales le demostrará a usted que este es un espacio con vida propia.

Fue originalmente construida en 1519, poco después de la fundación de la ciudad de la Habana. Desde sus inicios, se situaron a su alrededor las primeras casas, las principales instituciones públicas y fue además lugar de reunión de los habitantes de la primitiva villa. A finales del siglo XVI adopta el nombre de Plaza de Armas cuando el gobernador colonial comenzó a utilizar éste lugar para llevar a cabo ejercicios militares. Desde 1955 la estatua de mármol blanco del héroe cubano Carlos Manuel de Céspedes, ocupa el pedestal donde se encontraba la del rey español Fernando VII.

Llamará la atención del visitante, el Palacio de los Capitanes Generales. Este es un majestuoso edificio de estilo barroco que fuera residencia de los Capitanes Generales españoles desde 1791, luego Palacio Presidencial de la República Cubana hasta 1913 y por último Ayuntamiento de La Habana hasta 1967. En la actualidad radica aquí el Museo de la Ciudad.

Otras edificaciones interesantes de alrededor son el monumento El Templete, ubicado en el sitio exacto donde se celebró la primera misa para inaugurar la villa de la Habana en 1519. A un lado del Templete está El Castillo de la Real Fuerza, la primera fortaleza construida en Cuba. Al otro lado se sitúa el Hotel Santa Isabel, un enorme Palacio de finales del siglo XVIII.

Sin dudas, lo más interesante de la Plaza de Armas en la actualidad, es la feria de artículos raros. En este mercado improvisado se venden interesantes objetos de segunda mano. Aquí podrá encontrar libros antiguos, cámaras rescatadas del olvido, placas de bronce con imágenes, medallas, monedas y objetos de interés general. La mayoría de estos objetos han sido rescatados y restaurados por personas amantes de los objetos raros y de valor para coleccionistas. Tienen mucha demanda los objetos relacionados con figuras como José Martí, Fidel Castro y Ernesto Che Guevara.

Caminando por esta Plaza en la Habana Vieja, tendrá la oportunidad de interactuar con interesantes personajes callejeros. Algunos ofrecen su arte para ganarse la vida, otros simplemente desearán compartir sus experiencias con usted. Y si se anima, a pocos metros se encuentra el Malecón Habanero, un paseo junto al mar nada despreciable.

Para visitas: Boulevard de Obispo entre las calles Tacón y O’Relly, Habana Vieja, La Habana (“23.14021, -82.34954”). Libre acceso diariamente.

por: Leunam Rodríguez