Enclavada en uno de los mayores sistemas cavernarios del Caribe, La Cueva del Indio en el municipio de Viñales, despierta el interés de quienes le visitan por la misteriosa formación rocosa de sus paredes y las cristalinas aguas subterráneas del río San Vicente.

Ubicada a unos 5,5 kilómetros al norte del casco urbano de Viñales, esta caverna de roca kárstica, constituye una de las mayores joyas del turismo de aventura en la isla por la rara la formación de estalactitas y estalagmitas que posee.

Entre sus principales atractivos turísticos destacan las pinturas rupestres y los restos de entierros y utensilios de culturas precolombinas hallados en su interior y que hacen disfrutar a nacionales y extranjeros, de un encuentro con la historia de los aborígenes que habitaron estas tierras hace cinco siglos.

Sin embargo, el plato fuerte de la estancia en este lugar estriba en el recorrido de 2 partes que realiza el visitante: el primero, un trayecto caminando sin guía por senderos señalizados dentro de la cueva, mientras el segundo consta de un inusual paseo en lancha a través de 350 metros de gruta.

Muy cerca de allí se encuentran atrayentes ofertas culturales, recreativas, naturales e históricas como son los restaurantes El Gallardo, La Finquita, Finca Agroecológica El Paraíso, el Rancho San Vicente, el Hotel La Ermita, el Jardín Botánico, la Cueva de San Miguel, el Palenque de los Cimarrones y el Mural de la Prehistoria.

Descubierta en 1920 por el campesino Juan Díaz, la Cueva del Indio es desde hace décadas y hasta nuestros días, uno de los mayores destinos del turismo extranjero y nacional que visita la geografía occidental de Cuba.

por: Victor Manuel Blanco