Protegida por la exuberante vegetación de la Sierra de la Güira, la Cueva de Los Portales enclavada en el municipio de la Palma, Pinar del Río, es por sus formaciones físico-geográficas y sus valores culturales e históricos, uno de los sitios más visitados del occidente cubano.

Producto del corte que la fuerza de un río produjo y produce todavía en el interior de una montaña, se originaron otras tres cuevas grandes y abiertas que miran a la jungla, conformando una de las más hermosas grutas de todo el país.

En sus alrededores, también han sido encontradas abundantes y valiosas evidencias arqueológicas, que legitiman la ocurrencia en la zona, del fenómeno conocido como cimarronaje o cimarronería.

La primera referencia del lugar data de 1800, año en que fue descubierta por un español que le dio su apellido. No sería, sin embargo, hasta 1947, que el latifundista Manuel Cortina, dueño de la zona, aprovechando sus atractivos naturales la acondicionase para su recreación particular.

Fue así como se edificó en su interior todo un complejo mundo de balcones, pasillos y escaleras con gran influencia asiática que llevan al visitante hasta otras dos cuevas, la de los espejos y la catedral.

Pero sin dudas, lo que ha hecho trascender universalmente a este sitio, es su utilización por parte del Guerrillero Heroico Ernesto “Che” Guevara, como comandancia durante la llamada Crisis de octubre o Crisis de los misiles en 1962.

Durante ese período de 32 días, el “Che”, transformaría el lugar en su estado mayor general. Como memoria de aquel hecho se conserva hasta nuestros días, la caseta de mampostería en la que dormía el mítico jefe rebelde.

Por su relevancia, el sitio fue declarado Monumento Nacional el 25 de julio de 1987, desde entonces, La Cueva de los Portales, es frecuentemente visitada por miles de personas, que cada año, llegan hasta aquí atraídas por la belleza del entorno y la historia que lo une al afamado guerrillero argentino.

por: Victor Manuel Blanco