Caminando por las calles de Cienfuegos, me encuentro con un sitio poco usual. Me llama la atención el nombre: “Café la Buena Pipa”. Y es que todo cubano conoce el famoso cuentecillo sin fin. Dicen que hasta tiene un sentido muy filosófico. ¿O será que el nombre es solo eso… un buen nombre?

Asomado a la puerta veo ante mí un negocio acogedor, distinto, con libros que vuelan… mejor dicho, cuelgan del techo. La curiosidad me ataca pero el tiempo es poco. Me decido a entrar. Ya en el interior compruebo que este café tiene un ambiente atrevido. Las paredes están decoradas con pinturas sencillas y por dondequiera hay objetos en desuso como discos de acetato, tocadiscos y hasta un Televisor ruso.

Avanzo curioso. Me atienden. Pido un café mientras observo. Pregunto si es posible hablar con los dueños. Deseo saber más de este sitio. Y aquí comienzan su historia.

Roselí Pérez, me cuenta cómo ella y su amigo Yeimi Sosa iniciaron este café. En efecto, el nombre hace referencia a la historia del “nunca acabar”. Se los sugirió una amiga. Pero es más que un nombre, es también un permiso: de fumar libremente.

Me cuentan que todo lo que veo es fruto del emprendimiento de estos dos muchachos. Ambos son instructores de artes, él de plástica y ella de teatro. Deseaban tener un negocio propio para satisfacer tanto las necesidades artísticas como las económicas. Así surge este espacio alternativo para personas amantes de arte y de la vida. Su proyecto es no solo que sea un café, sino que se convierta en un espacio cultural. Me cuentan que en el ya próximo evento “Reina del Mar” tendrán un espacio para que se reúnan los escritores y haya aquí un mini concierto.

Todo ha sido regalo de amigos y conocidos. Gente que deseaba ver lo que ha donado expuesto. Todos también ayudaron con el trabajo fuerte.

Y no podía faltar la pregunta: ¿Y por qué los libros flotando? Roselí me cuenta que fue su idea. La inspiró un corto de animación en el que vio algo parecido. Son libros en desuso, que solo poca gente leería. Según ella, aún no se ha presentado nadie que pida leerlos.

Este café, resultado del esfuerzo personal de dos jóvenes artistas cienfuegueros, es un sitio recomendable para el visitante. Ah, y por cierto… exquisito el café con chocolate.

Para visitas: Avenida 52 entre las calles 37 & 39. Cienfuegos (“22.14426, -80.44807”). “Un espacio acogedor para disfrutar con sus amigos”. Café, Bebidas y Comidas ligeras. Abierto diariamente.

por: Leunam Rodríguez