No visitar el Mausoleo del Che, es casi no haber visitado la ciudad de Santa Clara. No importa si usted es amante de la historia o no. Es una visita que va más allá de las ideologías personales. Es más bien un encuentro con el homenaje de todo un pueblo a un personaje mítico, casi de leyendas.

Es este un monumento único en su tipo. Aquí encontraremos la Plaza de la Revolución con su Tribuna, el museo y el memorial dedicado al Che Guevara y el mausoleo que guarda sus restos. Todo este complejo fue diseñado por el arquitecto Jorge Cao Campos y el escultor José de Lázaro Bencomo (Delarra).

Esta Plaza y todo el conjunto escultórico fue fundada en los años 80 del pasado siglo XXI para conmemorar el 30 aniversario de la batalla de Santa Clara comandada por el Che. La estatua de bronce se alza imponente sobre un pedestal de 16 metros de piedras y mármol. Tiene una altura de 6.8 metros y pesa unas 20 toneladas. En la base de la estatua aparece inscrita la famosa frase de despedida del Che Guevara: “Hasta la Victoria siempre”.

El museo que muestra los efectos personales del Che se encuentra debajo de la estatua. El visitante podrá ver aquí ropas, cartas, diarios, fotografías y hasta algunas de las jeringuillas que usaba con sus camaradas guerrilleros.

El Mausoleo donde descansan los restos del Che y sus compañeros se halla en la base del monumento. Santa Clara los guarda celosamente. Fueron hallados 30 años después de su muerte, en 1997, y enviados luego a Cuba. Desde entonces el memorial de Santa Clara pasó a convertirse en el mausoleo del Che y sus compañeros. Las caras de todos ellos están modeladas en arcilla en la pared.

Ernesto Guevara de la Serna es universalmente conocido como el Che Guevara, o simplemente el Che. Argentino de nacimiento y cubano por adopción, fue un combatiente revolucionario cuya vida, conducta y pensamiento se ha convertido en paradigma. Durante la guerra en Cuba alcanzó el grado de comandante y extendió la guerra hasta el centro de la Isla precipitando la caída de la dictadura de Batista. Años más tarde marchó a unirse a la guerra revolucionaria en Bolivia. Fue asesinado por órdenes de la CIA el 9 de octubre de 1967 en La Higuera, Bolivia.

Para visitas: Calles Rafael Tristá & Carretera Central, Santa Clara (“22.40278, -79.97931”). Entrada diariamente.

By: Alberto Gonzalez & Leunam Rodriguez