Con cerca de cuatro kilómetros de playas y una variada fauna marina, Cayo Levisa constituye un destino paradisíaco del occidente cubano. Sus aguas apacibles, sus arenas blancas y finísimas y sus seductores fondos coralinos son un verdadero Edén para quienes buscan relajarse y descansar.

Ubicado en la costa noroccidental de Pinar del Río, en el Archipiélago de Los Colorados, este islote virgen es un espacio ideal para los amantes de la naturaleza y los deportes acuáticos, especialmente el snorkeling y el buceo.
En apenas 250 hectáreas, el visitante podrá acceder a una veintena de puntos de inmersión donde apreciará esponjas, corales, estrellas de mar y una gran variedad de peces tropicales. Asimismo, encontrará restos de barcos españoles naufragados en los alrededores de la isla entre los siglos XVII y XVIII, todos accesibles y de gran interés arqueológico.

Un atractivo particular de la región es la presencia de pelícanos y tragonías estas últimas consideradas como los fósiles vivientes más antiguos de Cuba.

A Cayo Levisa se accede en ferry o lancha, en un agradable viaje de aproximadamente 30 minutos desde Palma Rubia, en el municipio La Palma.

por: Victor Manuel Blanco